REDEFINIENDO LA NAVIDAD
Solté las expectativas, el ruido y las tradiciones que no eran mias.
Cuando todo el mundo parece estar en modo celebración, luces, fiestas y tradiciones,
yo nunca me he sentido parte de.
Por muchos años he tenido una relación algo complicada con los holidays, especialmente con la Navidad y esta época festiva en general.
Para darte un poco de contexto:
→Mis papás tenían un schedule no tradicional por trabajar en la aerolínea, así que muchas veces trabajaban durante los días festivos. Nuestras tradiciones eran… distintas.
→Por creencias religiosas, mi papá no celebra la Navidad.
→Y, para colmo, nunca he sido muy de fiestas ni de mucho revolú.
Creo que esa combinación de cosas hizo que, por mucho tiempo, simplemente no disfrutara esta época.
No me identificaba con nada: ni con las parrandas, ni con emperifollarse para las fiestas de marquesina, ni con la pirotecnia, ni con la música navideña, ni con la bebedera de alcohol. Y como cristiana, celebrar el nacimiento de Jesús en una fecha que sabemos no es históricamente correcta tampoco se siente auténtico para mí.
A eso súmale mis mixed feelings con Santa Claus y con el consumerismo que domina esta temporada.
Y sorry si esto ruffles a few feathers, pero siento que culturalmente, especialmente entre boricuas e hispanos, se le pone mucho énfasis en esta época a lo superficial— los regalos caros, el party más brutal, el outfit nuevo. A veces se siente más como una época de show off que de compartir y conectar.
Entonces…siendo del país con la Navidad más larga del mundo y no sentirte parte de ese aspecto cultural… puede sentirse un chin pesado.
Durante muchos años “celebré” tratando de disfrutar lo que se supone que uno haga en esta época, aunque por dentro no me sentía conectada con nada.
Pero desde que nos mudamos a Estados Unidos, he tenido el espacio para explorar estos sentimientos y tomar un approach diferente hacia los holidays. Y llevo varios años siendo más intencional y redefiniendo lo que esta época significa para mí.
Tambien me cansé de sentirme “bummed out” por trabajar durante los holidays, cuando en realidad la magia y los recuerdos se pueden crear cuando uno quiera.
Pero este año, algo hizo click.
Creo que hubo dos cosas clave.
La primera: me convertí en mamá.
La segunda: lei una frase que compartió Adriana Valldejuly (@soyadsana)
“Naciste con el derecho y el permiso de ser y hacer lo que se te dé la gana en esta vida.”
Eso me cambió por completo mi perspectiva sobre esta época en especifico.
Por primera vez sentí que si había una forma de vivir esta época con la que sí me identificaba: más intencional, más humana y más real. Más mía.
Tambien entendí algo que antes no había internalizado del todo: la Navidad —y esta temporada en general— puede ser exactamente lo que yo quiero que sea. Sin importar las tradiciones con las que crecí, las de mi país, o las del lugar donde vivo ahora.
Todos tenemos la opción de decidir qué hacer y qué no hacer con esta época (y con cualquier otra, for that matter).
No necesitamos permiso para soltar lo que no se siente bien ni para hacer las cosas diferente.
Tener a mi hijo me dio ese feeling de blank canvas y de tener la oportunidad de crear una Navidad que se alinee con mis valores y con lo que quiero para mi familia.
Y eso lo cambió todo este año.
He disfrutado más decorar mi casa a mi manera. Me he dado la libertad de escoger lo que sí se alinea conmigo y soltar lo que no. Y de aceptar que está bien que las tradiciones que estoy creando sean un mix de todo lo que me hace ser quien soy.
Puedo hacer mix & match de aquello con lo que conecto —sea boricua, americano, europeo o algo totalmente nuevo— y dejar atrás lo que no.
Quizás no muchas personas se identifiquen con este post. Pero si al menos una persona leyéndome se ha sentido así en esta época, un poco fuera de lugar, desconectada o cuestionándolo todo y este perspective shift le sirve, entonces este escrito cumplió su propósito.
Porque el core message es simple, pero poderoso: tenemos la opción de crear la vida que queremos vivir con nuestras decisiones, cultivar los valores que nos importan y construir tradiciones que nos llenen, sin importar lo que el resto del mundo esté haciendo.
No tenemos que seguir haciendo las cosas solo porque “así se hace” o porque es lo que siempre hemos hecho. Si algo ya no te llena o no te representa, está bien soltarlo y crear una nueva versión que sí funcione para ti.
Este mindset aplica a muchas otras áreas de la vida como la alimentación, movimiento, trabajo, maternidad, relaciones, pero eso lo dejamos para otro momento.
Cosas que hice diferente este año y que hicieron de esta Navidad una mucho más intencional y heartfelt
Regalar con intención: me enfoqué en prestar atención a qué realmente necesitaba o disfrutaba mi gente. No compré por cumplir, por impulso o por salir del paso. Muchos regalos fueron más simples, y algunos incluso homemade.
Dar desde lo que tengo, no desde lo que me sobra: preparé “goodie bags” para personas que forman parte de nuestro día a día, como la terapista de mi hijo, el señor del camión de basura y algunos colegas del trabajo que me apoyaron este año.
Give back a la comunidad: Poner el enfoque en como puedo dar más durante esta época en vez de como recibir. Llené dos bins con cosas para regalar a dos mamás que están esperando su primer bebé. También hice resaca y, en vez de vender todo en Facebook Marketplace, regalé varias cosas dentro de mi urbanización.
Bajar revoluciones: no dije que sí a todo. Protegí mi tiempo y mi energía como pude, porque el ajetreo del trabajo durante esta temporada ya es suficiente como para andar over-scheduling myself.
Conexión ante todo: ya es el segundo año que en casa cambiamos el enfoque de los regalos grandes y wow, a regalos pequeños, necesarios y más emotivos. Antes mi esposo y yo solíamos regalarnos “big gifts” de Navidad. Y lo justificábamos porque eran regalos tipo experiencias o cosas que queríamos. Pero yo creo que eso añade mucho estrés no solo económico, pero tambien como pareja de regalar algo que cumpla una expectativa. Cuándo soltamos esa expectativa, no solo el estrés financiero disminuye mucho, si no que tambien abre espacio para realmente conectar con lo que importa y podemos regalar de manera significativa. Una regla que me ayuda es pensar en 1 cosa que necesite, una cosa que le guste y algo especial/significativo. Ah y no olvidar una postal con un mensaje escrito.
DIY y Second-Hand: soy super fan de comprar cosas de segunda mano y de hacer DIY para mí. Pero nunca había regalado 2nd hand, pues tenia un misconception de que demostraba lack of interest or value. Y wow qué equivocada estaba.
Este año fue la primera vez y sé que no será la ultima. By the way, los dos regalos “más grandes” del nene, ambos fueron usados— una cocinita que queríamos para el nene, usada y a buen precio y un “playground set” usado y gratis.Crear memorias que se pueden repetir: no había entendido la importancia de hacer cosas que se pueden repetir año tras año. Cosas tan simple como sacar un día para montar el árbol, ir a ver las casas decoradas en la urbanización, tener un get together con familia y amistades, cocinar una receta favorita, sacarte fotos familiares en tu casa, hacer crafts de la época con lo que tengas, ver una serie o película favorita, hacer un playlist especial, visitar algún lugar en especifico, etc…
Me cansé de sentirme mal por tener que trabajar: si al igual que nosotros tu tienes un trabajo que requiere que trabajes horarios diferentes y días de fiesta, esto es para ti. Ahora lo que hago es que lo celebro a nuestra manera y en los días que nosotros podemos. Este año estábamos libre noche buena pero no navidad. Asi que celebramos la mañana de noche buena con desayuno, relax en casa + intercambio de regalos. Y en la noche fuimos a caminar por la urbanización a ver las luces antes de ir un ratito a compartir con amistades aunque nos tuvimos que ir temprano. Y así cuando llegó el día de navidad, en vez de sentir que I was missing out, me sentí tranquila porque ya nosotros habíamos celebrado.
Entonces, con estas ideas en mente…
¿Cómo se vería una Navidad que realmente se sienta bien para ti?
Dale reply y cuéntame, qué me gusta aprender nuevas maneras de hacer las cosas.
Hoy me quedo con esto → la Navidad no tiene que verse como en las películas, ni como dicta la cultura, ni como fue para ti en el pasado. Puede verse como tú quieras.
Y si este año sentiste fricción, cansancio o desconexión con esta época, tal vez no es que estés mal tú. Tal vez es solo una invitación a redefinirla.
A tu manera. Con más intención y calma.
JUST FOR FUN!
Currently Watching → la season mas reciente de Emily in Paris. Tengo que admitirles que tengo un love-hate con esta serie. Emily me da el biggest cringe feeling ever, entre su personalidad y su estilo but at the same time I love her.
Una receta → French Toast Casserole para Xmas morning. Lo hice el año pasado y este año volví a prepararlo. Y oficialmente va a ser el desayuno asignado para ese dia de ahora en adelante. Es tan fácil de prep, super rico y esta ready en el horno en 30mins mientras abres los regalos. Asi puedes disfrutar la mañana en familia y tambien tener algo super rico y homemade. Doesn’t get any better than that!
Life Hack → Hice un “Notes” en el teléfono con detalles que quiero recordarme los próximos años. Because “keep tabs” de estas cosas takes a lot of mental space y yo creo en simplificarme la vida. Asi que escribí en un notes detalles como el link de la receta del French Toast Casserole, links a lista de ideas de regalos, una lista de cosas que ya tengo (papel de envolver, tape, cintas, etc..) y que me falta. Links de arts + crafts que hice o quiero hacer. Cosas que hice este año que quiere hacer otra vez y convertir en tradición. Ideas de actividades o lo que sea que no pude hacer este año y quiero intentar el proximo. Bonus → un reminder en el calendario para recordarme de enviar las postales a tiempo y no tan tarde como las envié este año.
Cuéntame si alguno de estos resuena contigo o si tienes alguna receta, serie o life hack that you swear by!
Con cariño,
Laurie 💚


