NO ES FALTA DE DISCIPLINA
De seguro tambien te han dicho que te falta más disciplina.
Antes (en mis 20’s), cada vez que no las cosas no salían como había planificado, siempre me decía que tenia que ser más disciplinada.
Pero ahora en mis 30s, me he dado cuenta que nadie nos enseño a planificarnos para la vida real. Y hoy te quiero hablar un poco sobre algo que va un poco en contra de la corriente del mundo del wellness.
El problema no es que no seas disciplinada.
El problema son las expectativas irreales.
A muchas mujeres —especialmente a muchas madres— nos han hecho creer que “fallamos” porque somos flojas, porque no lo queremos lo suficiente, porque no nos organizamos bien.
Pero la verdad no es tan blanco y negro.
No creo que fallamos por falta de deseo o ganas.Fallamos porque intentamos manifestar planes que no caben, ni funcionan, en nuestra vida real.
Entrenar una hora (o más), cinco días a la semana, en el gym.
Comer “perfecto” (lo que sea que eso signifique).
Dormir ocho horas corridas sin interrupción.
Todo al mismo tiempo.
Eso no es disciplina. Eso es una receta bastante efectiva para la frustración.
La constancia no se construye con heroismo
La verdadera constancia no nace del sacrificio extremo ni de la motivación infinita.
Se construye cuando el plan es sostenible.
Cuando puedes cumplirte incluso en semanas caóticas y difíciles.
Cuando no necesitas sentirte “on fire” para hacerlo.
Cuando haces lo que puedes con lo que tienes.
Porque seamos honestas: la vida no pausa para que tú hagas tu rutina perfecta.
Y ahí es donde muchas se rinden. No porque no puedan. Sino porque el estándar es demasiado alto para sostenerlo.
Menos intensidad y más frecuencia
→ Veinte minutos de movimiento, hechos con intención y consistencia,
valen mucho más que esperar la hora perfecta que nunca llega.
→ Un desayuno balanceado, que disfrutas y te sostiene,
es más efectivo que ese bowl triste de lechuga y tomate que te obligas a comer “porque toca”.
→ 1-2 minutos de respiración consciente que puedas hacer a diario, vale mas que la meditación de 30mins que haces 1 vez al mes.
La magia no está en hacerlo todo y perfecto.
Si no en hacerlo tan accesible, que no tengas razón para no hacerlo.
Mini acción para este mes
Elige una meta ridículamente sostenible.
Algo que puedas hacer en un día difícil, cuando no tienes ganas y todo se siente cuesta arriba.
Comprométete a show up por ti.
Empieza por ahi. Luego, you build up from there.
Yo empiezo.
Este mes decidí volver a mi práctica de respiración consciente.
Pero siendo super honesta: hasta 10 minutos suenan imposibles ahora mismo como mamá.
Así que me la voy a poner ridículamente accesible.
Uno o dos minutos al día.
Pausar y Respirar.
That’s it.
No es trendy ni instagram worthy.
Pero es real. Y es algo que sí puedo hacer de manera consistente.
Si este mensaje resonó contigo, gracias por permitirme entrar a tu espacio, por leerme hasta aquí y por cuestionar la narrativa de que tienes que cambiar tu vida completa para empezar a cuidarte.
Let’s keep each other accountable, que crees?
Déjame saber en los comentarios, qué mini acción quieres hacer este mes?
Con cariño,
Laurie
💪🏽 Online Studio → ¡Primera semana GRATIS!
✍🏽 Mi Substack → Lee todas mis publicaciones aqui :)
📱 Instagram → Let’s be friends!



